UN ACERCAMIENTO AL EJERCICIO PROFESIONAL EN EL ESCENARIO
Por: Angélica Moreno
Tras largas horas de estudio y práctica que se integran en el trabajo arduo e intenso de todo un semestre, es de gran satisfacción para los estudiantes de música de la UNAB que su Facultad les brinde un espacio para mostrar e Interpretar en público con seguridad y profesionalismo lo que han podido aprender.
Concierto de Estudiantes es una actividad creada en el primer semestre de 2005, por el Equipo Docente de Extensión y Comunicación de la Facultad de Música con el fin de que los estudiantes asuman y disfruten de un contacto directo con el público y con el escenario. “Queremos que los estudiantes vayan al auditorio a presentarse, que se suban al escenario y empiecen a experimentar qué es tocar para el público como solistas o en grupo”, comenta Gabriela Echeverri, Coordinadora de esta nueva actividad.
Sin duda, durante esta actividad cultural el mayor goce de los intérpretes es subirse al escenario, interpretar una obra musical y ser aclamados por el público que valora con agrado sus intervenciones en el auditorio. Por esto es tan indispensable que la orientación del estudio musical de estos jóvenes intérpretes e instrumentistas tenga la práctica habitual del escenario como elemento adjunto a la teoría musical.
Dentro del Concierto de estudiantes, los jóvenes talentos buscan adaptarse al escenario valiéndose de una absoluta tranquilidad para obtener calidad en su ejecución. Generalmente, muchos de ellos asumen que llegar a "dominar" la práctica en el auditorio implica un trabajo constante. “El espacio que nos brinda la Facultad es fundamental para generar acción cultural y para que los estudiantes sigan aprendiendo a lidiar con los nervios de presentarse ante un público”, afirma Andrés M. Leal, chelista que participó como solista en el cuarto Concierto de Estudiantes.
“Antes de subir al escenario hay muchos nervios. ¡Demasiados nervios!, pero la experiencia le va enseñando a uno a controlarse y a no saturarse de ese temor para poder actuar con calma”, explica Pilar Arévalo, integrante del Coro UNAB que participó en el tercer Concierto de Estudiantes. ¡Y como no sentir miedo en el escenario! si es que cuando estos expositores de talento, asumen el mando del auditorio, se enfrentan a la responsabilidad de posesionarse de la música como un lenguaje artístico y medio de expresión cultural. Sin discusión, “la labor artística no es oficio pa´ cualquiera” dice Diana Gómez, espectadora del Concierto del Núcleo Integrador “Música y Región” de Dirección Coral.
Expresarse ante un público con sensibilidad musical y estética para interpretar la música de las diferentes épocas y estilos, en diversos formatos (solista o pequeño grupo de cámara) no es fácil. Para los conciertos, los estudiantes deben tener plena conciencia de la importancia del trabajo individual y de adquirir las habilidades de estudio que admitan la autonomía en el trabajo y la valoración del mismo. Al igual que deben aprender a Interpretar música en grupo acostumbrándose a escuchar otras voces o instrumentos y a adecuarse equilibradamente al conjunto.
Y a los que creen que la actividad Concierto de Estudiantes, solo abre la posibilidad de que la gente tenga audiciones de música “docta”, se les reitera la invitación para que participen y se contagien de la variedad del evento, pues la música del siglo XX no es ningún enigma para los estudiantes que se preparan para ofrecer estos conciertos. Los concertistas por el contrario mantienen seriamente el estudio de la música popular y folclórica además del repertorio clásico universal. “Realmente presentamos todo tipo de música, desde la música clásica, hasta el género del Jazz, Rock, popular, todo cabe en los conciertos estudiantiles.”, asevera Pedro Sarmiento, Director de la Orquesta de guitarras de la UNAB.
Hacer sonar la teoría frente a un público y que éste disfrute con ella, implica que las actuaciones no sean únicamente reproducciones exactas de las notas que aparecen en la partitura. El interés de la música en El Concierto de Estudiantes tiene un alto aporte expresivo de los buenos músicos, de las formalidades correctas en el escenario y de la seguridad en escena que añade valor a las notas. “este tipo de actividades se hacen porque una gran parte de nuestro trabajo con los estudiantes es en el escenario. Todo su trabajo debe revertirse en el auditorio y eso tiene una valoración tanto cualitativa como cuantitativa”. Manifiesta Silvia Restrepo, Maestra de piano de la Facultad de Música.
Con el Concierto de estudiantes “La Facultad de Música comienza a generar una actividad que no se tenía antes, generalmente era todo hacia afuera de la universidad. Se siente la Facultad cuando los muchachos tocan con tanta calidad”. Expresa Edwin Rey, Docente de la Facultad de Música. Y con seguridad estos conciertos justifican la calurosa acogida que han tenido y las caras de satisfacción entre los auditores, en el hecho de ofrecerle al público en general una oportunidad para escuchar música y educarse por medio de los conciertos estudiantiles.
Para Eliana Sarmiento, Coordinadora académica de la Facultad de Música “Hace falta una mayor divulgación de las audiciones de los estudiantes, para que se entere la gente de otras universidades y la ciudad en general”. Pero el proyecto promete para el semestre que viene continuar atrayendo más audiencia y generando más interés en la sociedad. “Queremos ampliar el número de conciertos realizando por lo menos uno cada 15 días. Son muchos alumnos y fueron muy pocas cuatro sesiones durante este semestre”. Asevera Gabriela Echeverri, Coordinadora de la actividad.
Así pues. La actividad “Concierto de Estudiantes” presenta en el escenario la capacidad expresiva de los alumnos, dejando al verdadero músico profesional en el escenario. En este tipo de eventos la habilidad técnica no es suficiente en sí misma para convertir al intérprete en un maestro del instrumento. “Es importante que nos brinden un espacio para adquirir la responsabilidad social de mostrar un repertorio muy profesionalmente, pero también para hacer uso de nuestras capacidades expresivas” dice Elizabeth Rivera estudiante de décimo semestre en el énfasis de Dirección Coral e intérprete en el tercer Concierto de Estudiantes.
La verdad es que es asumido como normal el que se ha de temer en un escenario, ante el público; ante el auditorio. Este temor es algo inseparable de la profesión. Ante esta situación, la Facultad de Música generó para los jóvenes músicos esta actividad con la que ellos han de lidiar contra las circunstancias que enfrentan en escena. Y que mayor satisfacción para los intérpretes, después de tanto susto y de tanta presión, que oír cantidades de aplausos halagando las majestuosas interpretaciones de las obras musicales. “Después del susto… queda una enorme satisfacción personal por haber mostrado un buen trabajo. Es una meta ya lograda” Declara Diana Flores, estudiante de la Facultad de Música que participó como intérprete del Núcleo Integrador “Música y Región” de Dirección Coral.